Historia del pueblo

No está muy claro pero en la Carta puebla de Camarón (Poblado próximo al Mas de las Matas y Castellote) se delimita el término de los dominios que se le otorgan y se habla ya de Quinque Turris, lo cual hace pensar que existe antes de la reconquista de Morella y sus tierras. La carta puebla de Cinctorres se otorgó el año 1232.
Por el término existen vestigios de poblados eneolíticos, ibéricos, etc. El casco antiguo posiblemente tiene un núcleo musulmán.
Nombre: posiblemente porque en el casco urbano o bien en el término existieron cinco torres, aunque el prefijo podría querer decir « rodeado de torres ». Lo que si que parece claro es que en el centro del pueblo quedan restos de una torre “Tuesto del Cortillo” o Torre “de la Villa”.
Cinctorres, como los pueblos vecinos de Morella sería una aldea de esta desde la reconquista hasta el año 1691, cuando se le otorgó la independencia y se convirtieron en Villas reales, cosa que los costó pagar su dinero a la corona (Carlos II). Al largo de estos años, muchas veces, junto con las otras aldeas de Morella, en diferentes conflictos apoyaron la causa encontrada a la que defendía Morella. También en la Guerra de Sucesión serían defensoras de el arxiduque Carlos, cuando la metrópoli era más defensora del borbón.
Cinctorres ha sido un pueblo que ha tenido que ganarse la vida de diferentes formas. La emigración de temporada ha sido una constante a lo largo de muchos años. Fundamentalmente se emigró primero en Cataluña, y después a Castellón. Emigrantes de temporada han estado a la Recogida de la uva en Francia y en Alemania en los años del “*desarrollismo”. Una figura típica cinctorrana ha sido “el faixero”, el vendedor de fajas que viajaba por toda la península con las fajas al cuello, en carro o en bicicleta; las fajas que las mujeres tejían en los telares de madera que estaban presentes en todas las casas. Los cinctorranos han sido nombrados en muchos lugares como “faixeros”. En honor a él y en representación del trabajo de Cinctorres, del cinctorrano que se va pero siempre vuelve al pueblo. El Ayuntamiento ha eregido una escultura de la figura del faixero, inaugurada el 31 de agosto de 2006.
El dinero de los emigrantes de Alemania y Francia permitió a los cintorranos que se quedaron en el pueblo construir, sobre los años 60 y 70, las granjes de cerdos. Esto, pese a el inconveniente del olor, fue una forma de salvación para el pueblo.
Hoy, el pueblo se mantiene con unos 550 habitantes dedicados a la ganadería, construcción, y pequeñas industrias. También la emigración ha vuelto ahora a Cinctorres, como antes salió de él. Unas treinta o cuarenta personas de fuera de España viven en Cinctorres, donde son bien recibidas e integradas.
Tradiciones
Cinctorres celebra las Fiestas en honor a la Virgen de Gràcia, patrona de Cinctorres, que cuenta con una ermita a 1,5 Km. del pueblo.
Hay una gran devoción manifestada en la asitencia masiva a la Rogativa de mayo y a los actos de la novena en su honor que se celebra durante las Fiestas Patronales, y, sobre todo, en la procesión de las antorchas que se celebra el lunes último día de Fiestas Patronales.
San Pedro es el titular de la iglesia parroquial, templo neoclasico de impresionantes dimensiones que configura la silueta del pueblo vista desde la distancia. El interior es una copia de la iglesia mayor de Vila-real, aunque la de Cinctorres tiene en la fachada dos campanarios.
Las Rogativas a las ermitas de la Virgen de Gràcia, la ermita de San Cristobal, la ermita de San Pedro de Verona, la ermita de San Marcos, que se celebran entre finales de abril y principios de mayo son muy concurridas.
La fiesta de San Antonio Abad, a finales de enero se caracteriza por la participación masiva de gente, la representación de la vida del santo, la gran barraca, el arrastre de la leña por las caballerías.
Cinctorres hoy
Cinctorres es un pueblo muy dinámico: en los últimos años se ha formado un equipo de futvol y una banda de música, tras más de 70 años que desapareció. Cuenta con más de diez asociaciones: culturales, de mujeres, de cazadores, amigos del caballo, jubilados, etc… Para un pueblo de sus características no deja de ser una cosa muy excepcional.
Es un pueblo muy participativo: muchos actos se hacen gracias a Mayorales voluntarios, peñas, pandillas, Quintos, etc.
Oferta cultural a lo largo del año, hay varias actividades: ciclo de música, cine, escuela de verano, etc.
Se quiere apostar por una promoción turística de calidad y por la sostenibiltat. En ese sentido se ha empezado a elaborar l’Agenda local 21. Este año se ha celebrado la cuarta edición de la Feria de Desarrollo Rural sostenible de Cinctorres, como forma de promocionar los productos de la tierra, el respeto a la materia y a la innovación, siempre con criterios sostenibles.
Pero por lo que más se caracteriza Cinctorres en la Comarca es por ser un pueblo acogedor (y es cierto). Las fiestas de Cinctorres, las Patronales de la Virgen de Gràcia, pero también cualquier otra, están muy concurridas. La juventud de la comarca sabe que para hacer fiesta hace falta ir a Cinctorres. Reconociendo que otros pueblos tienen valores más históricos, paisajísticos, culturales,etc.
El valor fundamental de Cinctorres es su espíritu festivo, alegre. Venir a Cinctorres es venir no de observador sinò de participante, de protagonista.
Cinctorres es un pueblo que aunque valora aquello propio quiere apostar por un proyecto de comarca, un proyecto común con otros pueblos, y siempre desde la visión abierta, amplia, que le ha dado su pasado, de lucha, trabajo, emigración...









